Pensando en modo economía

Por: MSc. Carlos Manuel Balán Carballo, Director Ejecutivo de CoScef SURL, Servicios contables, Económicos y financieros en Holguín.

La economía es una ciencia, no es cosa de coser y cantar, se rige por leyes, las cuales se pueden adaptar a condiciones concretas de una sociedad o modelo económico, pero jamás desconocerlas, bajo la pretendida creencia de burlarlas y salir ilesos.

El desequilibrio macro y micro económico como efecto, tiene como regularidad la violación total o en parte de alguna de las leyes económicas. En el caso concreto de Cuba, hay de todo como en botica y lo más significativo es que siempre nuestros líderes y dirigentes alertaron de ello. El Comandante en Jefe ante una pregunta del destacado periodista venezolano Walter Martínez, sobre lo que es imprescindible para construir el socialismo, expresó: “si se respetan las leyes económicas, se puede construir el socialismo”.

La economía cubana está sumida en una compleja crisis estructural, derivada de factores externos innegables, como lo es la guerra económica de los gobiernos de los Estados Unidos, constituyéndose en el mayor riesgo para el desarrollo y a la vez la deficiente administración de este riesgo agrava sus efectos. Esta interacción viene ocasionando desequilibrios tales, que necesitan medidas de ajustes en concordancia con la magnitud de los problemas y los tiempos de solución.

Se debe actuar con más dinamismo para resolver las angustias de la economía, convertir las autocriticas hechas en la conducción de la economía en programas de trabajo, que reviertan la precaria situación.  La experiencia mundial acusa, que ante situaciones como en las que estamos, se debe ir en la dirección de conformar un programa de estabilización económica integral, no dé a pedacito, porque la economía es un sistema vivo y no siempre lo que es bueno para la producción, lo es igual para la distribución o el consumo. Integralidad en el pensamiento, integralidad en la acción, integralidad en el control y seguimiento de lo que se aprueba como políticas.   

La ausencia de un mercado cambiario, aun cuando se reconozca lo difícil de lograrlo hoy y la demora en tomar medidas para frenar y eliminar las distorsiones presentes en los nuevos actores económicos, inducidos indirectamente al mercado cambiario ilegal, traerá inevitablemente contradicciones entre esos actores económicos y las políticas públicas que necesariamente se deben tomar para paliar en parte los efectos de esas distorsiones.

El sistema bancario, a través de su banco central debe cambiar sus paradigmas de actuación y situar su gestión  en el principio de salvaguardar la estabilidad del sistema financiero cubano, anteponiéndose con su acción preventiva a los riesgos financieros sistémicos, hasta ahora no ha actuado así.

La situación crítica de la economía, el no haberse alcanzado los objetivos de diseño, tanto en el crecimiento económico como en la reducción de la inflación y por ende la estabilización económica, impone la participación de todos los que aspiramos al socialismo próspero y sostenible a aportar ideas, experiencias que contribuyan a cambiar radicalmente el estado actual de la gestión económica del país.