La economía y sus tiempos

Por: MSc. Carlos Manuel Balán Carballo, Director Ejecutivo de CoScef SURL, Servicios contables, Económicos y financieros en Holguín.

La economía eficiente por lo general se logra, cuando se respeta sus tiempos, lo que significa que lo que corresponde al miércoles, no debas hacerlo el lunes, o peor aún el viernes. La economía cubana en ocasiones da la sensación de compás de espera, mientras el mundo es un torbellino de cambios, se producen guerras que distorsionan las relaciones comerciales internacionales, provocan cambios dramáticos en los precios de los productos básicos, como los alimentos, nosotros en pausa y luego nos aprestamos a irrumpir con un grupo de medidas que están ya fuera del tiempo idóneo para lograr su mejor respuesta de efectividad. Por falta de medidas no es, es básicamente porque sus periodos de aplicación, no se corresponden en algunos casos con los tiempos y en otros, porque son cambios parciales y no han ido aun a la remover la estructura del sistema económico.

No me invento situaciones, las propias autoridades lo han reconocido, la tarea ordenamiento no dio los resultados que se esperaban y esta contenía un conjunto de medidas,  regulaciones y normas jurídicas, fruto de años de estudios.

Después de este reconocimiento, no es que volvamos al principio, porque en el transcurso de este tiempo se ha continuado estudiando, examinando sobre la base de lo que no ha salido bien, para ir revirtiendo lo más pernicioso en el desempeño económico e impulsar nuevas medidas que cuenten con sostenibilidad y den mayor confianza, de que estamos preparados para mejorar e ir sumando tanto a actores económicos como a la ciudadanía, no solo para criticar y vale la critica que ayuda, también para aportar desde la individualidad al ascenso colectivo.

Un campesino sabio dice: la carreta nunca delante de los bueyes, en economía es igual. Para que los cambios sean transformadores y sostenibles tienen que ir dirigidos a la medula transformadora, de fomento de las variables conocidas y por conocer, que impacten en los procesos productivos y de servicios profesionales de valor agregado en crecimiento. Primero producir para satisfacer el mercado nacional en todo aquello que sea posible, luego buscar resquicios, nichos para internacionalizar, exportar nuestras producciones y así obtener divisas convertibles.

Lo digo fácil, pero estoy consciente de lo difícil que es, como se sabe que un especulador comercial y financiero llena sus bolsillos con mayor facilidad, que un productor de bienes materiales y entre estos de alimentos, por tanto la mirada debe abarcar a todos, pero detenerse más con incentivos, bonificaciones, oportunidades para el mejoramiento de la calidad de vida, de esos que extraen de la tierra los alimentos, como para aquellos que transforman la materia prima para convertirlas en textiles, cementos, maquinarias y otros productos básicos.