La economía cubana y sus complejidades           

Por: MSc. Carlos Manuel Balán Carballo, Director Ejecutivo de CoScef SURL, Servicios contables, Económicos y financieros en Holguín.

La economía cubana está en una de las etapas más complejas de los últimos sesenta años. A factores externos, que vienen siendo determinantes, se unen errores y tendencias negativas internas, que juntas dan un escenario de crisis de la cual urge salir.

Entre esas anomalías económicas, tenemos la alta inflación presente y ella se da, cuando se produce un incremento de los precios debido a una disminución de las ofertas, por tanto si más personas demandan un determinado número de productos y estos no se encuentran en el mercado en cantidad suficiente, inevitablemente los precios de estos van a subir y ello es independiente a la voluntad política que exista para que eso no sea así. 

El mayor impacto de esta triada, oferta, demanda y precios, en los momentos actuales se encuentran en los productos alimenticios, son estos los del día a día, los que se constituyen en vitales para cualquiera de las familias cubanas. La aparente contradicción en este fenómeno, se encuentra, en que Cuba es un país agrícola y la agricultura está considerada como sector  primario de la economía y como sector primario, tiene como características un conjunto de cualidades que lo diferencia de otros sectores, la más importante de todas es que satisface necesidades esenciales de la población, lo cual es clave para el abastecimiento del país, de lo contrario no queda más remedio que importar sus productos y generar un mayor gasto presupuestario que influiría en las cuentas públicas y en nuestro caso específico le añadiría más humo al presupuesto estatal, ya por si congestionado.

El déficit fiscal presupuestario es otro de los lunares rojos en el cuerpo de la economía cubana, es muy alto y obedece a que se generan más gastos que los ingresos obtenidos.

La solución a estas variables anómalas, está en primer lugar en la capacidad que tengamos de producir bienes materiales que hoy importamos, alimentos en prioridad uno y ponerlos a disposición del mercado, la empresa estatal es la principal garante para que esto suceda, pero debe salir del letargo productivo en que la mayoría de ellas se encuentra. Se debe cambiar la matriz de empleo actual, no hay economía que resista, ni una virtual, donde la proporción de los empleados en sectores públicos sea superior a los del sector empresarial. Una pregunta sencilla. ¿Quién va a producir entonces? 

Va resultando inadmisible, que empresas estatales diseñadas para generar ganancias, que una parte de ellas van a alimentar el presupuesto estatal, contraigan perdidas y se de una acción inversa, donde el estado tiene que subsidiar esa perdida, como es inadmisible que empresas privadas acusen perdidas, si el supuesto fuera eludir determinados pagos de impuestos. La economía no todos podremos entenderla, pero todos necesitamos de ella, si queremos llegar a la prosperidad que nos merecemos.